Más sobre mí
Perfeccionista innata y Doctora en Física de mente cuadriculada, siempre he sido una persona sensible e introvertida y he encontrado en el papel mi medio de expresión favorito. Movida por la necesidad imperiosa de tener constantemente algo entre manos, descubrí el apasionante mundo del origami casi por casualidad, durante unas vacaciones de verano demasiado largas, mientras buscaba por internet ideas de manualidades con las que entretenerme. Claro que, como todo el mundo, ya conocía los típicos aviones, barquitos y pajaritas, pero fue aquel año cuando verdaderamente empecé a descubrir la infinidad de posibilidades que puede ofrecer una simple hoja de papel.
Desde entonces, no he dejado de aprender a plegar nuevos modelos, desde simples figuras geométricas decorativas, flores y animales tradicionales, hasta corrugados y teselados con un gran trasfondo matemático, llegando a enfrentarme incluso (no siempre con éxito) a algunos diseños hiperrealistas considerados como súper-complejos. Con la práctica, he ido mejorando mi destreza manual y desarrollando una gran capacidad de visión espacial, he aprendido a pintar y fabricar mis propios papeles, y he empezado a indagar sobre técnicas de diseño en origami y sus aplicaciones en arte, ciencia y tecnología.
Durante los últimos diez años, he seguido aprendiendo y perfeccionando esta y otras técnicas para trabajar el papel, y las he aplicado a la confección de joyas auténticas y perdurables, como una alternativa original y sostenible a la joyería tradicional. Cada joya es una obra de arte en miniatura con la que pretendo transmitir y compartir con el mundo mi entusiasmo por el arte en papel, un material simple y cotidiano del que pocos conocen su enorme versatilidad.







